A Casino Es un establecimiento destinado a ciertos tipos de juegos de azar. Los casinos suelen construirse cerca de hoteles, complejos turísticos, restaurantes, tiendas, cruceros y otras atracciones turísticas, o bien se integran con ellos.
Los juegos de casino generalmente se dividen en varias categorías: máquinas tragamonedas, juegos de mesa como blackjack, ruleta, baccarat y dados, y juegos de números aleatorios como keno y bingo.[1][2] La mayoría de los juegos ofrecidos tienen probabilidades determinadas matemáticamente que aseguran que la casa tenga una ventaja sobre los jugadores, una ventaja conocida como margen de la casa.[3] En los juegos donde los clientes juegan entre sí, como el póker, el establecimiento cobra una comisión llamada rake.[4] Algunos juegos involucran un elemento de habilidad, mientras que otros dependen completamente del azar.
La primera casa de juego europea conocida fue el Ridotto, establecido en Venecia en 1638.[5] Durante los siglos XIX y XX, los casinos se extendieron por Europa y Estados Unidos, y Las Vegas y Montecarlo se convirtieron en destinos de juego reconocidos internacionalmente.[6] En las últimas décadas, la industria se ha expandido rápidamente a través de la legalización en nuevas jurisdicciones y el crecimiento de las plataformas en línea.
Los casinos modernos dependen de medidas de seguridad exhaustivas para disuadir el engaño, el robo y el fraude por parte de clientes y empleados, incluyendo cámaras de vigilancia, personal capacitado y monitoreo electrónico de los juegos.[7] Muchos también utilizan tecnologías como el seguimiento de fichas y ruletas automatizadas para detectar irregularidades estadísticas.[8] Los programas de juego responsable, los esquemas de autoexclusión y la supervisión regulatoria se implementan comúnmente para limitar el juego problemático y la participación de menores de edad.
Desde el punto de vista económico, los casinos pueden generar ingresos y empleos significativos a través de los impuestos sobre el juego y el turismo.[9] Su impacto social sigue siendo objeto de debate, y algunas investigaciones vinculan la disponibilidad del juego con la adicción y las dificultades financieras de una minoría de jugadores.[10] Los gobiernos regulan la industria mediante licencias, impuestos y restricciones publicitarias, y la legalidad del juego en casinos varía ampliamente entre países y jurisdicciones.
